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Yoga and Music

Actualizado: 11 ene 2023

¨El Yoga comienza con la escucha. Cuando escuchamos creamos espacio¨.

~Richard Freeman


El universo entero se encuentra en constante vibración y por ende produce sonido. Las galaxias, planetas y estrellas emiten zumbidos sutiles. Todas nuestra moléculas, células y órganos vibran generando un pulso silencioso de ritmo perfecto.


El sonido nos afecta a nivel físico, mental y emocional. Es capaz de alcanzar hasta las capas más profundas del cuerpo y de resonar en cada célula y molécula de nuestro ser. Por eso, combinar Yoga con otras expresiones musicales es una manera efectiva de sincronizarnos con la respiración y con ello alcanzar un estado más elevado de consciencia.


Ya que es una forma de energía, el sonido se experimenta en el plano físico como energía audible. El sonido como medicina energética surge al crearse un puente entre la intención y la manifestación física del mismo.


Esta fuerza creativa e inteligente no solo sirve para que el cerebro entre en el estado de consciencia de ondas Alfa (entre 8 y 13 Hercios), en el cual la concentración, la calma y la creatividad se llevan a cabo, y que ocurre durante períodos de descanso, relajación y meditación; sino que incluso puede conducir a un estado más profundo, cercano a Theta (entre 4 y 7 Hercios), que es el estado de relajación profunda, en el que se pueden generar visiones o imágenes eidéticas. Las frecuencias sonoras específicas de los cuencos tibetanos o los de cristal pueden conducir a dicho estado.

Utilizamos el sonido para lograr enfoque, relajación y creatividad, y de esa manera transformar estados de consciencia. Con la música, el sonido y todas las vibraciones originarias se logra la coherencia entre corazón y mente. Asimismo, la música calma la mente analítica de los pensamientos fluctuantes, para que no se bloquee el campo energético interno y pueda lograrse una conexión con el espíritu.


Combinando música, yoga, sonidos y las vibraciones generadas por cuencos y otros instrumentos, se puede enriquecer el maravilloso viaje hacia adentro e incluso sanar, ya que ¨el sonido es un nutriente energético que estimula y mejora todo el sistema energético interno¨. (Joshua Goldman y Alec W. Smith, ¨Sound Healing for Beginners. Using Vibrations to Harmonize Your Health and Wellness¨)


La forma en la que actuamos y le damos forma a nuestro cuerpo tiene un resultado vibracional. En la practica de asanas o posturas de yoga, cada una de estas es como un sonido o letra de un alfabeto, cada letra produce una vibración sonora única, por lo que cada asana vibra a una frecuencia particular. Cuando las poses se realizan en secuencia se produce un lenguaje místico de frases hermosas o sutras.


Cuando hay algún desbalance energético se manifiestan las enfermedades, lo que significa que partes del cuerpo empiezan a vibrar fuera de sus frecuencia naturales. Se utiliza la música (sonido organizado) como herramienta de terapia, porque posibilita el retorno de esas vibraciones disonantes a sus frecuencias naturales, restaurando así la armonía total del cuerpo.


Con Yoga y Música ¨re-aprendemos a escuchar¨. La escucha atenta que logramos mediante la meditación en movimiento que conforma la práctica de asanas, nos conduce a la conexión con nuestro ser interno.


Al adentrarnos con profundidad en esta práctica y redefinir nuestra actitud frente a la escucha, comprendemos que la música nos conecta mucho más con nosotros mismos y con los demás.







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